Esta dieta también se conoce como la dieta de las estrellas. Parte de un principio falso: que la comida mal digerida se convierte en grasa. Trata de evitar la mezcla entre carbohidratos y grasas o proteínas y grasas. Promete adelgazar cinco o seis kilos en dos semanas. Prohibe rigurosamente la sal, los huevos, la leche y los derivados lácteos. Es extremadamente deficitaria en proteínas y grasas durante las dos primeras semanas, lo que comportará que el organismo se vea obligado a buscar en sus propias proteínas. Debemos recordar que el ochenta por ciento del calcio que precisamos nos lo proporcionan los lácteos. Al estar prohibidos, la conclusión es fácil. En resumen, puede provocar a la larga carencias nutricionales.
Menú base
La primera semana sólo se pueden comer frutas, acompañadas de un complejo 1 vitamínico-mineral. La segunda permite, además de la fruta, algo de pan y verduras. Las siguientes cuatro semanas autoriza la carne, el pollo, el marisco y el alcohol, todo ello en cantidades muy limitadas.
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