Temidos por muchos y padecidos por gran parte de los mortales, los rollitos son un mal difícil de erradicar, aun en las personas de contextura delgada.Sin embargo, este tipo de adiposidad es considerada por los especialistas como de "rápida movilidad" y puede eliminarse con mayor urgencia que, por ejemplo, la de glúteos y caderas. Además de ser antiestético, un sobrepeso del 15% respecto del peso ideal, según la edad y el sexo, constituye un claro problema de salud, especialmente cuando los depósitos grasos están localizados en la zona abdominal. De allí que, comenzar una dieta es decir consumir menor calorías, y quemar los excesos con ejercicio físico, no estará nada mal. Si se decide a encarar una lucha encarnizada contra los rollitos, conviene que tenga en cuenta qué comidas producen inflamación abdominal:
El exceso de verduras de hoja cruda, como lechuga, repollo, espinaca y también ciertos tallos fibrosos crudos, como el apio.
Las gaseosas, aunque sean dietéticas.
Las frutas acidas con hollejos, las partes duras o la piel, sobre todo de las naranjas, pomelos y uvas.
Comer mucha fibra sin la adaptación intestinal adecuada y gradual. Si no está acostumbrada, vaya incluyéndolas de a poco en su dieta.
Las harinas también pueden provocar fermentaciones desagradables.
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