Después de cumplir los 50 años, las mujeres comienzan a subir de peso y, generalmente, no se le da importancia a este hecho. Sin embargo, estos kilitos de más pueden traer ciertos trastornos como, por ejemplo, el aumento de colesterol. Por esta razón es necesario seguir una conducta alimentaria eficiente. Grasas: debe reducirse el consumo de grasas perjudiciales como la manteca, frituras y la crema, reemplazándolas por aceites vegetales y margarinas. También debe limitarse el consumo de embutidos, por su gran tenor graso. Azúcares: también deben reducirse. Los requerímíenlos diarios del organismo no exceden los 2 o 3 térrones de azúcar. En cuanto a los azúcares que se encuentran en alimentos como las papas, el pan y las pastas, son necesarios para el organismo, pero igualmente deben consumirse con moderación.
Es conveniente utilizar edulcorantes para endulzar. Calcio: es necesario no descuidar el aporte de calcio al organismo, ya que la fragilidad ósea es uno de ios peligros que amenazan a la mujer durante la menopausia. Las fuentes de calcio se encuentran en alimentos tales como yogur, queso blanco, la leche y los quesos en general. Estos productos pueden consumirse descremados, ya que éstos sólo poseen menos grasas pero los mismos aportes que los productos enteros. Carnes: son necesarias para cubrir la cuota de proteínas. Es importante variar con la carne roja, el pescado y el pollo. Un huevo semanal también cubrirá el aporte de proteínas. Líquidos: es fundamental beber, por lo menos, 2 litros de agua por día. No sólo agua: pueden ser tisanas, mate y jugos naturales de frutas. Suprima el alcohol y también el tabaco. Frutas y verduras: consúmalas, en lo posible, crudas, excepto (bananas, uvas, batata) y privilegiando en todo momento las verduras de hoja.
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