El cromo es uno de los minerales indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Su tarea fundamental consiste en ayudar a ubicar las proteínas en aquellos sectores donde nuestro cuerpo las precisa.
Si bien no se ha establecido oficialmente la dosis mínima diaria de cromo, se cree que la cantidad promedio para un adulto ronda entre los 50 y 20 microgramos. En este sentido, es importante señalar que a mayor edad menor es la cantidad de cromo que el organismo es capaz de retener. Los alimentos que naturalmente contienen este valioso mineral son: carnes, mariscos, aceite de maíz, pollo, levadura de cerveza y almejas. Entre sus virtudes benéficas debemos señalar que el cromo opera con la insulina en el metabolismo de los azúcares y, por lo tanto, funciona como freno a la diabetes. Ayuda, además, a evitar y disminuir la elevada presión arterial. Las investigaciones médicas han establecido la sospecha de que la deficiencia del cromo puede ser uno, de los factores coadyuvantes en la aparición de arteriesclerosis y diabetes. El análisis del cabello es uno de los caminos para averiguar el nivel del cromo en el organismo, ya que como es ampliamente conocido, este tipo de examen nos informa del consumo nutricional en general, así como el nivel de sustancias tóxicas que absorbemos. La técnica de estos estudios consiste en juntar una cucharada de cabellos provenientes de la zona de la nuca, los cuales, mediante un trabajo de laboratorio, indicarán los niveles de cromo. ¿Por qué se recurre al cabello? Porque todas aquellas sustancias que entran en la composición de la estructura íntima del pelo permanecen en él hasta que el cabello se cae.
|