Las personas que sufren gota deben tomar, además de pescados frescos, suplementos de pescado por su elevado contenido en ácidos grasos esenciales omega-3. Ya que, según los estudios del Grupo Español de Nutrición y Vitaminas, tienen un alto poder antiinflamatorio y contribuyen a la flexibilidad de las articulaciones. Algunos estudios sugieren que el dolor y la rigidez articular que produce la gota se reduce cuando se consumen mayores cantidades de pescado graso o azul, rico en omega-3, pero con más purinas que el pescado blanco. Los más aconsejados para las personas con gota son la merluza, el gallo, la pescadilla, el lenguado y el rape. La trucha está permitida y ocasionalmente pueden consumirse todos los azules, como el atún, la sardina, el salmón y la anchoa. Una buena opción para reducir el aporte de purinas es ingerir el aceite de estos pescados. Los complementos que aportan 2-3 gr. diarios de omega-3 alivian los dolores articulares.
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