Guerra a los kilos de más... recuerda que todo el mundo puede perder peso, aunque dependiendo de tu metabolismo te costará más o menos.
Guerra a los kilos de más... si sigues nuestros consejos conseguirás corregir tus malos hábitos a la hora de comer y habrás ganado la batalla a los kilos de más.
Para comenzar, elimina la grasa visible de carnes y aves (sobre todo la piel) antes de su cocinado y desgrasa los caldos. Para ello, enfríalos en la nevera y retira la capa de grasa que se forma en la superficie.
Haz deporte. ¿Sabes que subir escaleras, caminar en lugar de coger el autobús para ir al trabajo o bailar son maneras de activar el metabolismo, por lo que resultan muy eficaces para lograr disminuir o mantener el peso? Ahora ya no tienes excusas para no moverte ya que ni siquiera es necesario que te apuntes al gimnasio.
No te saltes nunca las comidas principales (desayuno, comida y cena) y toma algún tentempié a media mañana o media tarde. Recuerda que si no desayunas, seguramente caerás en la tentación del café y la pasta a media mañana. Y si suprimes la cena, tu cuerpo en lugar de quemar energía la ahorrará con lo que se acumularán las calorías.
Bebe agua para calmar la sed. El agua no contiene calorías y además favorece la eliminación de los residuos que genera el organismo, por lo que actúa como depurativo.
Organiza tu despensa y tus horarios de comida. Planea lo que vas a comer, si no planificas el menú tienes más probabilidades de que comas más de la cuenta o de forma desequilibrada. Anota lo que comes y a qué horas. Así conseguirás saber en qué fallas y tomar medidas para acabar con aquellos hábitos que te engordan y sustituirlos por otros más saludables.
Come sentada y concéntrate en la comida. De esta forma masticarás correctamente (recuerda que cuantas más veces mastiques mejor) y sabrás cuándo tu cuerpo te dice que ya tiene suficiente comida. En cambio, si comes mientras lees el periódico oves la televisión seguramente comerás más de la cuenta al masticar más deprisa.